CONTROL DE ALÉRGENOS

La declaración o carta de alérgenos viene regulado  Reglamento (UE) nº 1169/2011 sobre la información facilitada al consumidor, todas las empresas (establecimientos o venta on-line) donde se venden alimentos no envasados deberán informar a los posibles clientes, del contenido de los alérgenos que se encuentran en su carta.

Los alérgenos toman cada vez más importancia en nuestra sociedad actual. Cada vez hay más personas que padecen alergias e intolerancias, es por ello que se han publicado normativa para regular este tema.

¿Qué hay que hacer para gestionar los alérgenos ?

  • Conocer los alérgenos que se encuentran en las materias primas y en los platos elaborados
  • Disponer de un plan para el control de alérgenos, incluyendo buenas prácticas de manipulación para evitar contaminaciones cruzadas
  • Establecer el medio de comunicación de los alérgenos a los clientes
  • Formación a los manipuladores de alimentos sobre la gestión de los alérgenos

Sanciones

Si un cliente sufre una reacción alérgica o intolerancia, la responsabilidad recae sobre el establecimiento que puede enfrentarse a responsabilidades y sanciones.

Las empresas que no cumplan dicho reglamento pueden ser sancionadas con importes desde los 5.000€ a los 600.000€ (Ley 17/2011).

Soluciones

Desde SAAMA, os propondremos distintos sistemas para gestionar la información de los alérgenos y comunicársela a los clientes. Además, os realizaremos un plan personalizado para la gestión de los alérgenos y formación a los manipuladores en este punto para garantizar cumplir con la legislación vigente, evitando así posibles sanciones y riesgos a los usuarios.

Disponer de la declaración o carta de alérgenos no es suficiente

Es importante reseñar, que no solo es importante la comunicación de los alérgenos a los cliente (oral o carta de alérgenos) , si no también controlar las contaminaciones cruzadas. Ya que podemos estar sirviendo un plato que teóricamente no tiene un alérgenos y en realidad se haya contaminado.

También hay que controlar a los proveedores. En ocasiones los ingredientes de los productos cambian y por lo tanto su declaración de alérgenos. Si no revisamos periódicamente los productos y su etiquetado, estamos expuestos a cometer errores en la declaración.

El sistema de control de alérgenos debe estar actualizándose y revisándose continuamente. Se debe integrar también en nuestros sistema de autocontrol o APPCC